La medicina actual, influenciada por una fuerte corriente farmacológica, ignora a los factores atmosféricos y telúricos como posibles causas patológicas.
Sin embargo desde hace más de dos mil años la medicina oriental y luego Hipócrates, prestaron mucha atención a estos cambios cosmobiologicos.
La cuerda biológica sensible a la biometereologìa es por excelencia el sistema neuro vegetativo.
La aeroionización fue estudiada desde 1923 especialmente por Tchijevsky quien determinó que existe en la atmósfera un ligero exceso de iones de carga positiva que determina una carga eléctrica constante entre la tierra y el aire. Si aumentan los iones negativos de producen cambios sobre el organismo que actúan estimulando al parasimpático.Cursan con descenso de la presión arterial y del consumo de O2.Por otro lado el exceso de iones positivos estimula al simpático y entre varios efectos actúa sobre la conducción de los nervios sensoriomotores disminuyendo la sensación de dolor al aumentar el umbral de sensibilidad .
Previo a una Tormenta ( como la que se anuncia en las próximas horas) aumentan los iones negativos, baja el umbral de exitabilidad y se acentúan las molestias y los dolores.( Típico dolor de juanete de doña Tota, la cicatriz del operado o el mal humor del meteorosensible.
Básicamente cuando desciende la presión atmosférica y sube la temperatura y la humedad la atmósfera se carga de electricidad negativa y viceversa.
La aeroionización negativa estimula entonces al parasimpático y puede favorecer las hemorragias, empeorar las cardiopatias y aumentar la urea sanguínea.
La acción de los vientos o frentes aéreos tanto calientes como fríos generan importantes cambios biológicos. Nuestro viento norte o viento de los locos en la riberas del Plata, determina irritabilidad, depresión psico física y un notable aumento de la mortalidad infantil según Morquio.
JOSS

1 thought on “El clima y la salud

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *